Los 12 apóstoles

0
164
Tiempo aproximado de lectura: 2 minutos

Mauricio Zapata.-

Ya en una ocasión el presidente Andrés Manuel López Obrador se comparó con Jesucristo. Lo hizo consciente de la crítica y consciente de lo que estaba diciendo.

Quienes me conocen, saben que soy ateo; que no creo en Dios y por ende no profeso ninguna religión, sin embargo, he leído la Biblia, además de que, según esos textos, Jesucristo fue un personaje que describen con un gran liderazgo. En suma, no por no ser creyente soy ignorante en el tema.

El asunto es que el Presidente en más de una ocasión se ha comparado con personajes históricos como Madero, Cárdenas, Juárez y Gandhi, y el colmo es que también ya se comparó con Jesús, que es un ser (de ficción o no) con muchos seguidores en el mundo, y es el líder más grande del mundo (haya existido o no).

Estamos ante un egocentrismo gigantesco. Estamos ante un gobernante que no ve más allá de su persona; que le importa más que lo quieran a que el país progrese; que le importa más su imagen que el desarrollo de la nación; que le importa más que lo sigan que lo que le suceda a México.

Y eso es grave.

Todo indica que la 4T se convirtió en una pastorela en donde importa más el aplauso y la adulación que el avance y la gobernabilidad.

En ese sentido, si México es una pastorela y López Obrador el Niño Dios, ¿qué papel representan cada uno de los integrantes del “movimiento” obradorista?

Sin duda que la Virgen María es doña Beatriz.

Marcelo Ebrard es Simón o Pedro, en donde los miembros de la 4T esperan que no niegue al Maestro.

Lázaro sería, sin duda, Manuel Bartlett, a quien el Mesías le dijo que se levantara y anduviera, es decir, lo revivió.

Judas es Urzua, el ex titular de Hacienda a quien cuando renunció al cargo lo acusaron de traidor, pero eso sí, no vendió a nadie; aunque también en ese puesto podríamos ubicar a Ricardo Monreal.

Santiago el anciano… pues hay mucho de donde escoger.

Bartolomé sería Esteban Moctezuma, porque es el más fifí de su gabinete.

Mateo es Arturo Herrera, mientras que Juan, sin lugar a dudas sería Manuel Velasco, el senador del Verde, ex gobernador de Chiapas y un hombre muy querido por el “Maestro”.

La lista podría ser más grande, pero no vale la pena. La verdad que este ejercicio de sarcasmo e ironía no debería ser tema en un gobierno que se dice estadista; no debería ni mencionarse, pero al Presidente de México se le olvida que ya es el mandatario y que no es candidato.

EN CINCO PALABRAS.- Pero la gente lo ama.

PUNTO FINAL.- “Como en todos lados y como siempre: nunca falta el que sobra”: Cirilo.

Twitter:@Mauri_Zapata