Las ex benditas redes sociales

0
89
Tiempo aproximado de lectura: 3 minutos

Mauricio Zapata

Cuando el presidente López Obrador tomó posesión del cargo, disertó un larguísimo discurso. En él describió a las redes sociales como “bendidtas”, porque gracias a ellas logró penetrar entre la gente, ya que, según él, era víctima de un cerco informativo por parte de los medios tradicionales.

Y sí, sobre todo en Twitter, AMLO fue muy activo. Cuestionaba a los gobiernos en turno y durante unos diez años daba a conocer su mensaje a través de esta red.

Fue un ferviente defensor de la libertad de expresión de esa red, que la señalaba como uno de los pocos foros para expresarse libremente. Sus seguidores son tuiteros a más no poder, y utilizan esa plataforma para defender a su líder.

Después de más de dos años de estar en la Presidencia y que han salido muchos críticos que han mostrado su malestar por la forma de gobernar, ahora resulta que Twitter es “panista” y muchos de sus “discípulos” plantean salirse.

Quizás sea una estrategia para formalizar sus propias redes sociales, las cuales serían controladas por el gobierno que él encabeza, y en donde, créalo, no tendrían cabida las voces críticas y opositoras.

Así como en China… o en Cuba, en donde incluso, no hay acceso a Twitter, Facebook o Instagram. Y entonces sí, no habría crítica y muchos no podrán expresar sus ideas.

En suma: hoy ya dejaron de ser benditas las redes sociales.

Cabe señalar que estas redes les han servido mucho a los políticos para llegarle a las masas, tanto en lo positivo (a favor de ellos) como en lo negativo (en contra de los adversarios).

Insisto, en su momento al propio presidente Andrés Manuel López Obrador le funcionaron “requetebién”, sobre todo cuando impulsó a aquel ejército de tuiteros que contrarrestaron todo lo positivo que hacían los entonces presidentes Felipe Calderón y después Peña Nieto.

Lo mismo han hecho los gobernantes estatales y municipales de diferentes localidades del país.

Pero hoy vivimos en la era de la manipulación mediática.

Veamos si no en esta teoría que maneja Noam Chomsky.

Son diez puntos que como pueblo civil debemos ya conocer, y ahí van los ejemplos.

1.- La estrategia de la distracción. Consiste en desviar la atención de la población sobre los problemas verdaderamente importantes usando las famosas cortinas de humo o también llamadas cajas chinas.

2.- Crear problemas y después ofrecer soluciones.

3.- La estrategia de la gradualidad. Conocer poco a poco las decisiones que no son muy populares que digamos.

4.- Diferir.- Sobre todo cuando la crítica es hacia su persona. Lo hacen que parezca mentira.

5.- Dirigirse al público de manera infantil.- “Me canso ganso”, por ejemplo.

6.- Utilizar el aspecto emocional mucho más que la reflexión.- Ejemplos hay muchos, muchísimos.

7.- Culpar a alguien más de los errores.- No es necesario poner algún ejemplo para este punto.

8.- Estimular al público a ser complaciente con la mediocridad.- Nos han hecho creer que quien tiene dinero y empresas es corrupto. Y que solo el pueblo bueno (mediocre y pobre) es digno.

9.- La autoculpabilidad. Hacer creer a la gente que es solamente ellos son culpables por su propia desgracia, eso permitirá que, en lugar de rebelarse contra el gobernante, se autodesvalide y se culpe.

10.- Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen.- Y eso lo saben hacer muy bien los políticos.

Usted analice cada uno de los puntos y afiance su propio juicio.

EN CINCO PALABRAS.- Nadie sabe para quién trabaja.

PUNTO FINAL.- “Hay políticos tan falsos que en alguna parte de su cuerpo tienen la leyenda ‘Made in China’”: Cirilo.

Twitter: @Mauri_Zapata