Pobres burócratas

0
1559
Tiempo aproximado de lectura: 2 minutos

Mauricio Zapata.-

Cada 26 de enero era día de fiesta entre la clase trabajadora del Gobierno del Estado.

En el Día del Burócrata, además de hacerles un convivio, entregarles reconocimientos y apoyos económicos, también se anunciaba un aumento en sus percepciones salariales.

Sin embargo, desde hace dos años no ven eso. Quedó en el olvido. Quedó en la historia. Quedó en el anecdotario.

Entendemos que este año no se organice algún evento por el tema de la pandemia, no obstante, tampoco recibirán el incremento en su sueldo y, peor aún, no habrá ni reconocimientos ni tampoco el anuncio de apoyos o mayores prestaciones por su labor.

A las autoridades se les ha olvidado que los empleados son el motor para que un gobierno camine… y camine bien. No, las autoridades creen que es gracias a los jefes, entiéndase de Directores Generales para arriba, y que el resto, es decir, los soldados, los trabajadores que hacen posible que esa maquinaria marche, los desdeñan, los olvidan, los menosprecian y los tratan mal.

Ahora, lejos de recibir un aumento en sus percepciones y prestaciones, lo que les dan es un bajón a su sueldo, les quitan apoyos y hasta los dejan sin prestaciones para poder adquirir muebles, seguros de vida y hasta créditos para vivienda, entre otras.

Según los propios burócratas, a finales de cada año el sindicato se sentaba a negociar con el gobierno todos esos apoyos, entregaban el pliego petitorio y el 26 de enero se les anunciaba su aumento y sus nuevas prestaciones.

Ahora, además de no tener eso último, es fecha que las autoridades no han querido recibir el pliego de peticiones, por lo que este Día del Burócrata este sector no recibirá ni felicitaciones.

Bajo el pretexto de políticas de austeridad, recortes del “malvado” Gobierno federal, y ahora la pandemia, a los trabajadores del Gobierno les han bajado su salario y a muchos les han quitado su compensación.

Pero no solo eso, sino que además el Estado no paga las financieras, las aseguradoras y las empresas crediticias, a pesar de que se les descuenta de su nómina.

Algunas mueblerías ya no les dan crédito, y peor aún, ya hasta los mandaron al buró por incumplidos. Pese –insisto- a que no es culpa del trabajador, que, quiera o no, se lo descuentan de su nómina.

En suma: el empleo de burócrata, que antes era envidiable por todas las prestaciones que tenían, además de la enorme estabilidad que gozaban, ahora es de los que peor trato reciben, ya que los hostigan, los obligan a hacer cosas que no van con su labor y hasta para ir al baño (literal) les toman el tiempo.

Han sido más de cuatro años de malos tratos, a pesar de que fue un sector que les dio la oportunidad de llegar al poder.

No los han sabido valorar, y eso les va a pesar.

EN CINCO PALABRAS.- Los tratan como viles esclavos.

PUNTO FINAL.- “Les están dando pan sin lo mismo”: Cirilo.

Twitter: @Mauri_Zapata