Siempre es tiempo oportuno para transformar a la sociedad

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Héctor F. Saldivar Garza

Una de las cuestiones que como ciudadanos debemos observar, es la situación laboral en que se están desenvolviendo los obreros y empleados medios de las empresas o negocios diversos que frecuentamos, ya que comúnmente, dentro de la economía formal, integran el sector menos organizado y por lo tanto requieren de mayor apoyo.

Si detectamos detalles significativos en las atenciones que deben recibir para realizar adecuadamente su actividad laboral, es importante denunciar los hechos para que la sociedad se entere y presione hacia una solución pronta. Tenemos la convicción de que el Gobierno federal está muy interesado en mejorar la situación de los mexicanos, pero asimismo afirmo que es responsabilidad de todos actuar de una manera social, porque el gobierno solo no puede enterarse y corregir la multiplicidad de carencias o anomalías existentes.

En estos casos, las redes sociales pueden contribuir mediante la creación de grupos de denuncia, por ejemplo. Entre las organizaciones que podrían participar citamos a los partidos políticos, agrupaciones de derechos humanos y todo tipo dependencias no gubernamentales u organizaciones ciudadanas. Sabemos que desde mucho tiempo atrás han existido, pero lamentablemente su desempeño dista mucho de ser con fines sociales, más bien suelen funcionar con objetivos personales, de familia o de pequeño grupo.

Dentro de lo observado nos enteramos que de los grupos en operación, las empresas se organizan mediante sindicatos, lo cual podría significar que ellos respaldarían a los trabajadores, pero por infortunio, muchas de ellas cuentan con representantes sindicales que generalmente no vigilan los intereses de sus agremiados, porque corresponden a los calificados como “blancos”;  los cuales son creados o controlados por el dueño de la firma.

En torno a lo referido, comprendemos que no obstante realizar los trabajadores sus actividades en condiciones indebidas; como los empleos están escasos, con el afán de mantenerlos son capaces muchos de ellos de soportar tratos del negocio o empresa, no siempre adecuados para cumplir de mejor manera su compromiso. Como por ejemplo, permanecer de pie durante varias horas sin descanso, horario de alimentos muy presionado y otros.

Asimismo, por experiencia al observar y comentarios de compañeros afectados en algunos centros laborales, nos hemos enterado que los funcionarios principales o los dueños, con el ánimo de conservar tranquilidad política en la operatividad cotidiana, detalles de los empleados que podrían evaluarse como error mínimo son magnificados en importancia y reprendido el actor principal de manera pública o muy sentida, con la finalidad de que el resto de la comunidad manejen mayores cuidados; lo cual podría considerarse correcto, pero esto debe realizarse sin despertar en ellos temores, porque genera afectaciones emocionales por el estrés con que se desempeñan.

Con base en todo lo señalado y aprovechando la existencia de las redes sociales, consideramos que los ciudadanos comunes somos los que debemos lanzarnos a la palestra y con nuestros sentidos siempre alertas trabajemos, para que la situación de los empleados mejore.

Somos portadores de fe en que los comentarios que se llevasen a cabo a través de estos medios, pueden contribuir a despertar en la sociedad unidad en torno a instalar un mayor nivel de justicia en la operatividad de los centros laborales. Entendemos que no es sencillo dedicar tiempo a las actividades de observación, porque todos tenemos compromisos de trabajo, familiares o de diversos tipos, pero siempre es importante pensar que los pueblos no avanzan por destino benigno, ya que si revisamos la historia de las naciones de mayor desarrollo, podremos enterarnos que para lograr el estatus actual batallaron con múltiples problemas y lograron superarlos con habilidades y competencias propias, apoyándose unos a otros para lograr instalar principios de respeto y armonía en su sociedad.

Los comentarios vertidos deben animarnos para cada día despertar con gran ánimo y entregarnos a la acción con espíritu de sacrificio y consciencia social para salir adelante en nuestras encomiendas.

Pensemos que los grupos que proponemos integrar no necesariamente tienen que ser grandes, lo importante es que sus integrantes confluyamos en propósitos similares y estos deben ser que nuestro pensar y actuar sea dirigido en una misma línea, que es servir a quienes más lo necesitan.

Dentro de los sectores que nos podrían respaldar en esta misión, debemos considerar a organizaciones de profesionistas de las áreas social, política, educativa y similares, quienes suelen manejar una consciencia social mayor y por lo tanto es más probable que en su formación alberguen sentimientos que los humanizan en considerable medida, y son más proclives a seguir los principios democráticos.

Otra porción de la sociedad también dispuesta a interrelacionarse con esta idea, la encontramos en personas integradas a organismos que proporcionan apoyo a la ciudadanía como la Cruz Roja, Los Bomberos o por supuesto personas que comprenden grupos de Salvamento en casos de Terremotos o acciones semejantes.

Igualmente es probable que si nos aplicamos seriamente podamos detectar algunas escuelas públicas e incluso colegios particulares que lleguen a interesarse en respaldar las acciones protectoras que proponemos. Dentro de las públicas, quizá sea oportuno visitar docentes del Instituto Politécnico Nacional, pero de la denominada “Vieja Guardia”, que fueron quienes exigieron en su momento una mayor democratización como en los meses aciagos del verano de 1968, la Universidad de Chapingo, igualmente podremos encontrar eco a nuestras inquietudes en la UNAM; pero también tendríamos preferentemente que tratar con personas que han generado movilizaciones a la búsqueda de mayor democracia.

Otras instituciones donde localizaríamos personas con probable respuesta favorable a los objetivos referidos, son las Normales Rurales y los Colegios de Bachilleres. Pero donde se encontrará seguramente una cerrazón considerable es entre los jóvenes, tanto de las escuelas públicas como de las privadas, esto principalmente por la ideología emanada del neoliberalismo, que los permea mentalmente con cierta facilidad a través de la música, el esparcimiento, el alcohol, e incluso, en casos cada vez más replicados, la droga.

Sin embargo, lo correcto es que nos mantengamos atentos y continuemos firmes en nuestra postura de contribuir a transformar en la medida de lo posible a la sociedad.