Celebra Papa Francisco Miércoles de Ceniza con pocos fieles

En la Basílica de San Pedro, con lo que inicia el periodo de Cuaresma para los católicos

0
14
Tiempo aproximado de lectura: 2 minutos

Este miércoles el Papa Francisco celebró la misa del Miércoles de Ceniza, con lo que inicia el periodo de Cuaresma para los católicos, en la basílica de San Pedro, en lugar de la celebración y tradicional procesión en la colina del Aventino debido a la pandemia, y no realizó la cruz en la frente, sino que colocó la ceniza en la cabeza de los feligreses.

El Papa, durante su homilía, invitó a los fieles a que este tiempo de cuaresma, que precede a la Semana Santa, sirva para “verificar las sendas que estamos recorriendo, para volver a encontrar el camino de regreso a casa para redescubrir el vínculo fundamental con Dios”.

El Santo Pontífice señaló: “¿Cuántas veces, ocupados o indiferentes, le hemos dicho: “Señor, volveré a Ti después? Hoy no puedo, pero mañana empezaré a rezar y a hacer algo por los demás”. Ahora Dios llama a nuestro corazón. En la vida tendremos siempre cosas que hacer y excusas para dar, pero ahora es tiempo de regresar a Dios”.

Indicó que la Cuaresma no es una recolección de pequeños sacrificios, si no es discernir hacia dónde está orientado el corazón. Preguntémonos: ¿Hacia dónde me lleva el navegador de mi vida, hacia Dios o hacia mi yo?.

Señaló que todos tenemos enfermedades espirituales” pero que “solos no podemos curarlas. Todos tenemos vicios arraigados, solos no podemos extirparlos; todos tenemos miedos que nos paralizan, solos no podemos vencerlos”.

Indicó que: “Hoy bajamos la cabeza para recibir las cenizas. Cuando acabe la cuaresma nos inclinaremos aún más para lavar los pies de los hermanos”.

El rito de la imposición de las cenizas ha cambiado debido a la pandemia del Covid-19 y no se realizó la tradicional cruz en la frente.

Ante ello, Francisco se adecuó a este cambio y, como estaba previsto, dejó caer ceniza en la cabeza de los pocos fieles que asistieron.

El Papa, debido a la pandemia, no pudo celebrar, como es tradición, la procesión desde la iglesia romana de San Anselmo a la cercana basílica de Santa Sabina, en la colina romana del Aventino.

Tampoco le será posible realizar los Ejercicios Espirituales que celebraba junto con la Curia romana en la Casa Divino Maestro de Ariccia, a las afueras de Roma.

 

Con información de: noticieros.televisa.com

 

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR:

Japón arranca campaña de vacunación contra Covid-19