Son de ‘alto riesgo’

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José del Carmen Perales Rodríguez.-

Cd. Victoria, Tam.-
El apagón que se registró en varios sectores de la Ciudad la tarde del martes ocasionó no solo pérdidas a alrededor de 200 restaurantes que debieron cerrar anticipadamente, sino que también habría puesto en riesgo a pacientes internados en hospitales, denunciaron dirigentes empresariales.

Jorge Bello Méndez, presidente de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera (Canirac), y José Luis Loperena González, presidente de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco) de Victoria, señalaron lo anterior y urgieron a diseñar estrategias para enfrentar este y otro tipo de contingencias.

«El reporte es que se tuvieron fuertes pérdidas económicas en el sector restaurantero debido a las fallas en la energía, pues con el apagón del martes en la tarde prácticamente se perdió un turno a consecuencia principalmente de la falta de luz», comentó Bello Méndez.

El empresario restaurantero añadió que los alrededor de 200 afiliados a la Canirac, reportaron que enfrentaron contratiempos en la operación y al tener que prácticamente pedir a los comensales que se retiraran.

«Se suspendió el servicio de la tarde al no haber luz para seguir dando atención a los clientes, inclusive algunos de ellos se molestaron debido a que se les entregó la cuenta en forma anticipada, una vez que comenzaron a registrarse los primeros cortes de energía alrededor de los seis de la tarde», expuso.

 

HOSPITALES EN RIESGO

Por su parte el presidente de la Canaco Victoria advirtió que este tipo de contingencias pueden poner en riesgo la atención a los pacientes que están ingresados en los hospitales por cualquier tipo de urgencia.

«Independientemente de los daños al comercio y a los hogares, consideramos que el más grave es lo que ocurría en los hospitales, tanto por la pandemia de covid-19 como por otras enfermedades, de ahí la necesidad de garantizar los servicios e insumos médicos en situaciones como esta de los apagones», comentó.

Finalmente, Loperena González dijo que por el momento es difícil cuantificar las pérdidas, «lo que sí tenemos claro es que no estamos preparados para contingencias por el frio, el agua y la falta de luz».