Los ilusos

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Melitón Guevara Castillo.-

Poco a poco, entre gritos y sombrerazos, avanza el proceso electoral. Cada partido político va descubriendo sus cartas; y en algunos casos, como es para el PAN y Morena, se le complican los escenarios. Lo que sí nos sorprende es que, en Morena, en cada ciudad hay hasta diez precandidatos a la Presidencia Municipal. Y, para mí, eso me lleva a una conclusión: son ciudadanos ilusos o, en contraparte, demasiados ambiciosos.

No se puede descartar, olvidar pues, que todo ciudadano con sus derechos políticos vigentes puede ser votado y votar. Así que, bajo este argumento, están en su derecho, esos ilusos o ambiciosos, que se registraron para ser candidatos a una alcaldía. Y, por otra parte, no se olvide que hay unos que son “independientes”, así entrecomillados. Como que no hay necesidad de preguntarnos: ¿Qué los anima?

 

VICTORIA PARA MORENA

Lucio Ernesto Palacios Cordero se ha estado reuniendo, en diversas ciudades, con los precandidatos de Morena a los distintos puestos de elección popular. En algunos, como en Nuevo Laredo, se toparon con sorpresa que había uno que otro desconocido registrado. Sobre la reunión que se tuvo en Victoria, se destaca que la mayoría de las encuestas dan como mejor posicionado a Eduardo Gattas: es la consecuencia de días, semanas y meses de trabajo en la base como entre la población.

Hay, sin embargo, registrados ocho precandidatos por la Capital tamaulipeca. Unos, como José María Alvarado, de la UGCOM, presume que tiene más de 12 años de ser obradorista; como en el caso de Manuel Flores, que en sus alforjas trae la etiqueta de que es honesto y fundador de Morena o el caso de Ismael “El Rocket” Valdés, cuyos méritos son que le regaló a Andrés Manuel López Obrador una camiseta de los Dodgers y, vamos pues, que a AMLO le gusta el beisbol… Así, en fin, Morena tiene para escoger, para decidir si gana o pierde.

 

GANAR LA ELECCIÓN

¿Por qué hay tantos, tantos, precandidatos en morena? Mi percepción, sin menoscabo de su afiliación partidista como de sus buenas intenciones, es que unos son unos ilusos. Son ilusos porque, quizá, su experiencia de índole política no los lleva a comprender que, para ganar, no basta con registrarse. No, para eso, hay que tener carisma, caerle bien a la gente, tener capacidad para reclutar un equipo de ayudantes… integrar un ejército de colaboradores electorales.

En esta coyuntura, ¿Por qué Lalo Gattas aparece como el morenista mejor posicionado? Solo por una razón: él, efectivamente, perdió la elección en la anterior. Pero no se durmió en sus laureles. Ha recorrido una y otra vez las colonias, ejidos, así como a grupos de empleados y trabajadores del municipio, a los sindicalizados, los bomberos, los de la basura, entre otros, para que lo conozcan, para posicionarse. Todos, entiéndase, pueden ser candidatos, pero no todos tienen posibilidades de ganar.

 

ILUSOS O AMBICIOSOS

¿Qué anima, por decir, a Roque Hernández a ser precandidato? Sabemos que es diputado plurinominal, resultó de una tómbola. A Enrique Yáñez nadie le escatima su militancia ni su activismo, ahora de vacaciones, para recriminar al gobierno sus errores… eso, estoy convencido, no es suficiente para ganar una elección. Ni se diga del estimado, entusiasta, profesor Chema Alvarado Alvarado.

Por eso, en mi conclusión, es que son unos ilusos, que se emocionan con ser candidatos y triunfar, o de plano son ambiciones que no miden los alcances de su posición dentro de la lucha por el poder. Ambiciosos porque están convencidos, quizá siguiendo el ejemplo de Xicoténcatl González Uresti, de que la política da beneficios, prebendas y prerrogativas…que pueden gozar, disfrutar, del presupuesto público.

La suerte, entiéndase, no es para muchos.