Mejor calidad que cantidad

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Rogelio Rodríguez Mendoza.-

Los diputados locales siguen sin entender que su eficiencia no se mide por la cantidad de las iniciativas que presentan sino por la calidad.

El hecho, ya abordado aquí en varias ocasiones, merece retomarse porque tan solo durante la última sesión del Pleno legislativo, el pasado miércoles, nueve de las diez iniciativas presentadas en tribuna eran exhortos dirigidos a instancias de Gobierno.

En términos simples, el exhorto es un llamado que el Congreso del Estado hace a alguna instancia o funcionario de Gobierno, sea federal, estatal o municipal, para que atienda alguna problemática social.

El detalle está en que, la historia ha demostrado que muy contadas ocasiones, una acción de esa naturaleza es atendida por el destinatario.

De esa manera, proponer exhortos es tarea inútil pero costosa, porque aunque no sirva de nada de todas maneras la propuesta debe recorrer el procedimiento legislativo para su aprobación o rechazo.

Y todo ese trabajo, por supuesto que representa un costo económico. Es pues, dinero tirado porque los exhortos no generan ningún beneficio social.

Otro gran problema es que muchas de esas iniciativas tienen un contenido absurdo. Por ejemplo, la diputada de MC, Patricia Pimentel Ramírez, propuso hacer un llamado a la Coepris y a la Secretaría de Educación, para que cuando se autorice el regreso a clases presenciales, ¡se garantice la entrega de desinfectante a alumnos y maestros!

¿En serio, se justifica activar la maquinaria legislativa para algo así?

Y así, podría enumerarle infinidad de temas de risa que han sido llevados a la tribuna del Congreso del Estado.

Peor está el asunto cuando se reciclan exhortos. Es el caso de dos iniciativas presentadas el pasado miércoles, una para demandar a las Comapas a que actualicen su padrón de usuarios y con ello eficienten el cobro de sus servicios, y otra para que los ayuntamientos atiendan el problema de las llantas en desuso.

Ambos asuntos han sido abordados en al menos tres legislaturas anteriores sin que haya resultados al respecto.

Es entendible que los legisladores quieran verse muy trabajadores pero la manera que lo vienen haciendo no es la correcta.

Un buen diputado es aquel que promueve acciones legislativas que tienen una materialización positiva en la realidad social.

También es buen diputado el que visita con frecuencia su registro para gestionar solución a la problemática de su distrito.

Ojalá algún día lo entiendan.

 

EL RESTO.

BUENA DECISIÓN.- El regreso de Gustavo Rivera, a la gerencia de la Comapa, es sin duda una excelente decisión de la alcaldesa Pilar Gómez.

Es la tercera ocasión en que Rivera asume la responsabilidad y eso es una garantía de experiencia, algo que se requiere obligadamente, y más ahora en que Victoria lleva ya al menos tres años padeciendo un grave desabasto de agua.

Ya se ha dicho que la solución a la crisis del agua está en traer más líquido de la presa “Vicente Guerrero” a través de una segunda línea del acueducto, pero sin duda será de gran ayuda colocar al frente de la Comapa a alguien que le entiende y conoce la problemática.

RIGO, NERVIOSO Y MOLESTO.- El diputado morenista, Rigoberto Ramos Ordoñez, anda nervioso y enojado porque parece definitivo que no tendrá la candidatura para la alcaldía de Reynosa.

Todo apunta a que desde la dirigencia nacional de Morena ya decidieron entregarle la estafeta al grupo político que encabeza la actual alcaldesa, Maki Ortiz, lo cual deja en el camino a Rigo y varios más que buscan abiertamente la candidatura.

Es entendible el enojo del legislador local porque lleva meses invirtiendo tiempo y dinero en la conquista de simpatías entre el electorado reynosense, pero él sabe que en política nada es seguro.

ASI ANDAN LAS COSAS.

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