Se quejan y hacen lo mismo

0
356
Tiempo aproximado de lectura: 4 minutos

Enrique Diez Piñeyro Vargas

Seguimos padeciendo el triste papel de los gobernantes a la hora de asumir sus responsabilidades, sobre todo en el manejo tan lamentable para atender el tema de la pandemia en nuestro país. No termina de sorprendernos esta clase de políticos que hoy ostentan posiciones de mando y, por obvias razones, son incapaces de estar a la altura de los tiempos que enfrentamos. Seguimos atestiguando pleitos y más pleitos del Presidente de México con algunos gobernadores, que simplemente no son capaces de ponerse de acuerdo y trabajar en conjunto por el bien de la nación.

Es importante reconocer contadas excepciones en ejemplos como los gobernadores de Yucatán, Mauricio Vila Dosal, y de Sinaloa, Quirino Ordaz Coppel. Los señores no pertenecen al mismo partido político del Presidente de México, uno es militante del PAN y segundo es del PRI. Están sacando adelante su encomienda, enfocados en las necesidades de sus estados, se mantienen como los gobernadores mejor calificados en cualquier medición, y lo más importante; si bien han manifestado inconformidad por los criterios en el reparto del presupuesto que se asigna a los estados, se han enfocado en tocar las puertas correspondientes, para poder así obtener más recursos federales para sus entidades. Pero lo más trascendental, se mantienen ajenos a pleitos y saben conducirse con prudencia.

Una muestra que representa todo lo contrario, lo tenemos en el caso de Tamaulipas, donde se cuenta con un gobernador soberbio que encabeza una administración con pésimos resultados en todos los rubros y con múltiples señalamientos de corrupción. El señor está más ocupado en los negocios familiares, y enfocado en atender los escándalos que a lo largo de su trayectoria política lo han perseguido.

Ahora, Francisco García Cabeza de Vaca es acusado por los posibles delitos de delincuencia organizada, operaciones con recursos de procedencia ilícita, y defraudación fiscal equiparada. La solicitud de juicio de procedencia (desafuero) en contra del Gobernador fue presentada a la Cámara de Diputados por la Fiscalía General de la República. Todo esto, a través de la Unidad Especializada de Investigación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita y de Falsificación o Alteración de Moneda, misma que ya ha sido ratificada, y será turnada a la Sección Instructora para determinar si inicia o no el debido proceso.

Habrá que agregar que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) cuenta con dos denuncias en las que se involucra al Gobernador, familiares directos y empresas fraudulentas por el delito de enriquecimiento ilícito, una presentada en agosto de 2020, integrando también una carpeta de investigación en la que acreditan triangulaciones financieras entre abril y diciembre de 2019.

Cabeza de Vaca es un personaje que hoy vive en carne propia todo lo que él ha emprendido en contra de sus detractores políticos, a quienes persigue, e incluso ha llevado a prisión. Ahora, deberá de enfocarse en preparar una buena defensa legal que le permita atender cada una de las acusaciones que se le imputan, y con eso seguirá sin tener tiempo para dedicarse a lo que realmente debería.

Los gobernantes deben de entender que la gente no quiere pleitos, ya que a nadie beneficia quién tenga o no la razón.  La ciudadanía desea resultados, empleos, desarrollo y seguridad. Los acuerdos y el trabajo en conjunto deben de ser las asignaturas por atender y entender que un gobernante tiene la obligación de velar por el bienestar de millones de ciudadanos, privilegiando el diálogo, la negociación, y olvidarse de caprichos personales. Esas deberían de ser las prioridades de quienes hoy gobiernan este país, no las agendas electoreras.

Tamaulipas no requiere de un gobernador bravucón, eso no nos interesa y a nadie enorgullece. En cambio, queremos un gobernante con capacidad de gestión, que use el razonamiento y no reaccione con las vísceras, que deje a un lado sus protagonismos, que trabaje por su estado y consiga beneficios para las familias más necesitadas. Se ocupa de alguien que genere las condiciones para atraer inversiones a nuestro estado y deje de vociferar logros que ni siquiera le corresponden.

La sociedad tamaulipeca está muy atenta a todo lo que acontece. Ya no será tan fácil que los “operadores políticos” al servicio del Gobierno del Estado vuelvan a hacer de las suyas en los próximos comicios electorales. Por más que quieran engañar con muestras de apoyo popular en favor de un gobernador en desgracia, obligando a la burocracia bajo amenazas a asistir a concentraciones en tiempos de pandemia, la gente tiene muy en claro lo que quiere para su estado.

La elección será muy distinta. Ya no podrán irrumpir las casillas y rellenar de votos a su favor, o amedrentar a los adversarios, tal y como sucedió en las elecciones de 2018 y 2019. Ahora estarán muy bien vigilados. La gente está encabronada, agraviada por tanta ineptitud y habrá mucho más participación por parte de la ciudadanía. Como lo hemos venido comentando en colaboraciones anteriores, se aventaron de enemigo a un Presidente que desayuna, come y cena pensando únicamente en las elecciones.

Para concluir. Curioso cuando el gobernador Cabeza de Vaca anuncia una embestida política en su contra, atribuyendo la misma por encontrarnos inmersos en un proceso electoral. Lo mismo aplicaría al cuestionarle en el caso concreto de Ciudad Victoria, que después del completo abandono por parte de la administración estatal que él encabeza, ahora sí, en pleno proceso electoral, le entró el cariño por la Capital del estado y se encuentra recarpeteando y pintando calles vistosas para promoverse en las redes sociales, con un claro proselitismo en favor de los candidatos del PAN. ¿Casualidad?

“El hombre debe desarrollar para todos los conflictos humanos un método que rechace la venganza, la agresión y las represalias”.- Martin Luther King