La transformación en principios y valores empieza en la familia

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Héctor F. Saldivar Garza

En repetidas ocasiones hemos afirmado que la sociedad en lo general se encuentra en una dinámica constante; esto lo debe comprender el ser humano, porque a diferencia de otras especies que integran el universo, por su propia estructura biopsicosocial le corresponde estar a la vanguardia de las transformaciones que se realicen en el medio ambiente. Incluso, de ser posible, su accionar es prudente dirigirlo a promover iniciativas para que el desarrollo se haga patente con un ritmo más ágil.

Siguiendo esa tónica, el Gobierno federal está aplicando proyectos con el ánimo de lograr mayor desarrollo en la nación. Sin embargo, esto no ha resultado sencillo, porque las personas físicas, tanto como las sociedades, cuando se proponen cambios en su conducta, en la medida que estos se relacionan con principios o valores resultan más difíciles de instaurarse; por lo que es recomendable que tal cuestión se lleve a efecto periódicamente, para que el avance sea continuo y no se presente tanta resistencia.

Existe una explicación al respecto que resulta obvia, pero debe realizarse para evitar malos entendidos… la aclaración señala que las personas aprenden a conducirse en sociedad mediante la imitación de lo que realizan los adultos, y esto no se dificulta mientras exista el propósito implícito o la voluntad manifiesta de cada uno de ellos en cuanto al hecho de llegar a constituirse en una sociedad ejemplar. Sin embargo, en la sociedad existen grupos denominados conservadores, que llegan al logro de un vivir donde todo lo disfrutan, y buscan que las clases sociales se reproduzcan sin considerar las condiciones de los demás.

Para poder estar en óptimas condiciones de vida debemos comprender que el núcleo fundamental de una sociedad es la familia, y en ella debe iniciarse la transformación. Al guía de este organismo le corresponde empezar por una revisión constante del entorno, para constatar cuál es la situación real en que vivimos, y posteriormente determinar qué cambios resulta prudente efectuarse y la forma en que se estructurarán, para que al transcurso del tiempo pueda la sociedad verse fortalecida con esas mejoras.

Sabemos que no es común que todas las personas realicen esas acciones, porque el nivel de desarrollo intelectual de la sociedad mexicana y los criterios presentan variantes muy marcadas, de tal forma que para algunos discernimientos atender a los demás no es prioritario; pero en esto, quienes a criterio propio deben intervenir son justamente las autoridades en turno y los organismos sociales que tengan como uno de sus objetivos contribuir al desarrollo social.

Respecto al punto señalado, debe entenderse que los gobiernos están representados por partidos políticos, y en su plataforma de principios cuentan con criterios o ideologías diferentes, de tal manera que depende de quien esté en el poder, será la línea que la sociedad siga. Esto es muy importante que lo conozcan los ciudadanos y sobre todo que lo comprendan, por lo que se torna básico concientizar a las personas para que las decisiones que tomen sean adecuadas para avanzar como sociedad.

A continuación recordaremos algunas cuestiones que operan en la sociedad y por lo tanto deben considerarse al realizar análisis de estas cuestiones, para no equivocar el derrotero que debemos seguir. En México, partiendo del establecimiento del modelo neoliberal capitalista en los años ochenta del siglo XX, el sector político y el económico prácticamente se convirtieron en uno, porque ambas actividades las desarrollaba la misma persona, o el político oficializaba sus propiedades representado por una tercera persona, cuyo nombre aparecía como propietario sin serlo. De esta manera se facilitó ingresar a una corrupción mayor a la que venían presentando, porque los ingresos obtenidos por algunos funcionarios o empresarios, realmente no se reportaban y en ocasiones eran extraídos del país y depositados en lugares denominados paraísos fiscales.

Con este tipo de acciones se fueron incrementando las pérdidas para la nación, que no solamente eran por los altos salarios que devengaban los políticos, sino por lo que recuperaban en especie y que al ser convertido en moneda circulante, se invertían en negocios que algunas ocasiones incluso eran competencia de los existentes al interior de nuestro país, encabezados por connacionales.

Por todo lo señalado, el partido Morena estableció como principio fundamental de su operar atacar el neoliberalismo, causante principal de la pobreza, corrupción y en general, el subdesarrollo en que nos encontramos como sociedad los países latinoamericanos; y el organismo mencionado, como los gobiernos que actualmente están en funciones en el caso de México, en su cotidiano proceder están encauzando al ciudadano hacia estos objetivos, cualesquiera que sea la actividad que desplieguen; y a criterio propio también debería de hacerlo la oposición, porque es para el mejoramiento de todos.

Sin embargo, es importante precisar que las acciones organizadas por el partido deben ser adecuadamente planeadas por el órgano central, para que la ciudadanía se supere y respondan de mejor manera a la contrarreforma que pudiese provenir de la oposición, que no tan solo puede ser de otros partidos políticos, sino de los diversos grupos que este gobierno tiene de adversarios por la línea de trabajo que está desarrollando en su proyecto de nación, donde muchos de ellos resultan perjudicados en relación a los grandes apoyos económicos que recibían con dinero del pueblo, por su respaldo político, publicidad y relaciones públicas que les brindaban. Entre ellos están múltiples medios de difusión y comunicación, como televisoras, periódicos, revistas del interior del país, e incluso algunas del extranjero, como Estados Unidos y España.

Finalmente, consideramos que el camino para nuestro país está bien trazado, mostrando el Gobierno de manera clara lo que pretende; y esto es avanzar como sociedad superando las negatividades que nos aquejan y lograr al discurso del tiempo de soberanía e independencia ante los liderazgos internacionales.