Ningún chile…

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Mauricio Zapata.-

No sé si sea idiosincrasia o simplemente un complejo o una obsesión.

El asunto es que la mayoría de los ciudadanos nunca estamos conformes con nada, y ahora, con las redes sociales, todo lo criticamos.

Me incluyo.

Pero siempre estamos en desacuerdo con lo que hacen las autoridades en turno, independientemente del partido que sean.

Si hacen, porque hacen. Si no hacen, porque no hacen.

Particularmente en Ciudad Victoria, son pocos los que están de acuerdo con las acciones de los gobernantes en turno.

Vayamos años atrás para poner algunos ejemplos.

Cuando presentaron el proyecto del Eje Vial, allá por el 2003, todos lo cuestionamos bajo el argumento de que no era necesario y que había otras prioridades. Años más adelante nos dimos cuenta de la necesidad de esa vialidad.

Luego vinieron los parquímetros, dijimos que era una medida recaudatoria y que se quería beneficiar a tal o cual partido. Y quizás sí, pero Victoria era de las pocas en el país que no contaban con este sistema. Y miren ahora, desfogó el desmadre que había en el primer cuadro de la ciudad.

Años más tarde, remodelaron el Paseo Méndez. Un parque que nadie visitaba y lucía abandonado. Dijimos que no era prioridad porque a nadie beneficiaba. Y vaya que ahora lo usan muchos… muchísimos victorenses.

Ah cómo criticamos el “ocho de ocho”, ¿se acuerdan? Pues qué tal si no lo hubieran hecho. La verdad es que esa obra ha dado resultados. No solo desfogó el tránsito vehicular en la zona, sino también embelleció la ciudad.

¿Sigo con más ejemplos?

Es que hay muchos. A cada obra se le ha puesto un pero y el tiempo ha dado la razón de esos proyectos.

Criticamos por criticar.

Es parte de la esencia del individuo y lo hacemos como un acto natural sin detenernos a pensar bien las cosas.

Cada vez que se anuncia una obra la consideramos innecesaria, sea cual sea, sin ver la planificación y los posibles resultados a futuro.

Si las autoridades no hacen nada, los cuestionamos. Pero si lo hacen también y decimos que solo porque hay elecciones lo hacen. Y si no hay proceso electoral en puerta, entonces argumentamos que algo quieren o que hay corrupción de por medio.

El asunto es que, como se dice coloquialmente, “ningún chile nos embona”.

Lo cierto es nunca vamos a estar de acuerdo con nada, y con nadie.

Si es la autoridad, porque es corrupta. Si lo hace un particular, porque seguramente se va a beneficiar a nuestras costillas.

Todo lo politizamos y no hemos sido capaces de reconocer cuando algo está bien.

Ese es el chip que traemos. Ojalá lo cambiemos.

EN CINCO PALABRAS.- La ciudadanía quiere ser daltónica.

PUNTO FINAL.- “No por mucho madrugar más votos tendrás”: Cirilo.

Twitter: @Mauri_Zapata