La mala comunicación de los candidatos

0
141
Tiempo aproximado de lectura: 3 minutos

Mauricio Zapata.-

En una campaña política es fundamental la comunicación que haya entre los candidatos y la ciudadanía, a fin de que unos les comuniquen a los otros quiénes son y qué desean hacer.

Para la ciudadanía es importante saber qué ofrece ese aspirante para saber si le conviene o no votar por él.

Por eso, en cada equipo debe haber un conjunto que pueda establecer esa comunicación. No basta que el candidato salga a hacer campaña a algún lugar determinado y dirija un discurso si no tiene un buen equipo que haga llegar el mensaje al resto de los electores.

Vaya, me parece que es el “abc” de cualquier campaña, y más si esa campaña busca tener los votos de la población.

Pues parece que la mayoría de los candidatos no tiene claro ese precepto. Parece que tienen a improvisados que no le entienden al asunto.

Y es que una parte importante de este esquema de comunicación es la información diaria que emitan, es decir, los boletines de prensa que se generen todos los días.

Urge que capaciten a estos generadores de información, que lo único que informan son cosas banales, que para nada te llaman a votar por su jefe: el candidato.

En sus comunicados sólo describen lo que el aspirante hizo en el día, pero no informan sobre qué ofrece, sobre qué mensaje trae, sobre qué propuestas planteó o sobre qué le pide la gente a la que visita.

No dejan claro qué es lo que quiere su candidato. Muchos de sus boletines ni siquiera informan algo.

Y no hablo de algún candidato o partido en especial. Hablo en general, porque la mayoría en el estado están igual.

Una cosa es dejar bien parado al político y establecer que la gente lo quiere, y otra cosa muy diferente, emitir un informe como si fuera un diario personal que no lleva a nada.

Para empezar, con sus encabezados provocan un coma diabético. Ahí les van algunos ejemplos:

“Tamaulipas ya decidió…”; “La colonia Fulana le dará el triunfo a Sutano”; “Ganaremos: Perengano”; “Seré un incansable gestor…” y cursilerías de ese tipo que no te llaman a seguir leyendo el boletín.

Al ver el cuerpo de la nota, queda uno peor. Y es que describen lo que hizo el candidato, pero no dan un mensaje claro de lo que quiere o de las propuestas que le lanzó a cierto sector.

Nos dicen que saludó, que caminó, que sudó, que se subió a una bici, que le ayudó a un albañil, que compró un raspado, que tomó agua, que le abrieron sus puertas, que la ciudadanía se comprometió a votar por él o ella y un montón de frases muy generalizadas, trilladas y mal usadas.

Pero no se ve una propuesta clara; en ninguno de esos comunicados puede uno establecer si conviene o no votar por el candidato. En ninguno vemos qué le pidió la ciudadanía y qué le respondió el político.

A eso agréguele que los comunicados están pésimamente redactados, que carecen de una sintaxis periodística. Que no emplean un ritmo para atraer al lector; que no cuentan con lo más elemental para hacer de ese texto una nota periodística para ese género. A veces uno no sabe si es un boletín, una crónica, una editorial, una tarjeta informativa, un reportaje, una biografía o todo junto.

En fin, si los candidatos no atienden este aspecto fundamental para que haya una verdadera comunicación entre su candidato y los potenciales electores, lo único que veremos es un marcado abstencionismo.

Y eso no es de esta campaña, ese problema lo vienen arrastrando de unos diez años a la fecha.

Caray, qué les cuesta hacer bien las cosas.

EN CINCO PALABRAS: Y luego hasta se ofenden.

PUNTO FINAL.- “No por mucho madrugar, tendrán los votos más temprano”: Cirilo.

Twitter: @Mauri_Zapata