Poca humanidad

0
52
Tiempo aproximado de lectura: < 1 minuto

Nelly Ramírez

Hoy en día nos hemos vuelto muy egoístas.

Sólo pensamos en nosotros mismos, y quizás los tiempos actuales a eso nos han obligado un poco.

Por eso ya nos sorprende ver actos de humanidad en el mundo, y hasta los consideramos “fuera de serie”.

Sí. En la actualidad ver un acto de humanidad es considerado como algo extraordinario. Lo vemos en redes sociales y hasta lo compartimos porque creemos que es algo que debe ver todo el mundo. Y sí.

Sin embargo, lo deberíamos hacer para tomar el ejemplo nosotros mismos y no los demás.

Es un hecho que nos hemos vuelto muy inhumanos.

Es un hecho que, en pleno siglo 21, seguimos dejando todo a la fe divina y dejamos a un lado el plano humano.

Díganme si no es así.

Si alguien sale bien de una operación quirúrgica, fue “gracias a Dios”, menospreciando el trabajo y conocimientos del médico que operó.

Si alguien sale bien en un examen académico, fue “gracias a Dios”, haciendo a un lado el esfuerzo del alumno para estudiar y aprender.

Si a alguien le va bien en su trabajo, es “gracias a Dios”, sin detenernos a apreciar su capacidad, eficiencia y compromiso para salir adelante.

Y así podríamos poner muchos ejemplos, muchísimos, en donde dejamos despreciamos el lado humano o los actos humanos que la gente puede hacer.

En resumen: Vemos tan poca humanidad en los humanos, que cuando nos encontramos con actos de humanidad muchos lo atribuyen a orígenes divinos o angelicales.

Hay tanto humanamente posible, tanto antes de que algo “divino” interceda.

Muchas veces los milagros son solo humanos siendo humanos.