‘Si pierdo, arrebato’

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Rogelio Rodríguez Mendoza.-

El caos social comienza a asomarse en el país. Desafortunadamente, es el mismo partido en el poder, Morena, el que está azuzando a la población hacia el enfrentamiento y el desorden.

El riesgo de anarquía social lo hemos venido advirtiendo aquí desde hace meses, pero hoy vemos un escenario mucho más peligroso por el contexto electoral.

La elección del seis de junio podría convertirse en la mecha que incendie al país. Y créame, no le exagero.

El mejor referente es lo que sucede con el Instituto Nacional Electoral (INE), que es objeto de una embestida por parte de personajes como Félix Salgado Macedonio y Raúl Morón, quienes actúan como viles pandilleros, amagando y amenazando a los consejeros, tan solo porque se atrevieron a aplicar la ley para cancelarles sus candidaturas a las gubernaturas de Guerrero y Michoacán, respectivamente.

A chaleco, quieren que les regresen sus candidaturas. Por eso patalean, por eso amenazan. En ese propósito, llegan al atrevimiento de advertir que sin ellos como candidatos no habrá elección en sus estados.

Se olvidan de que hay leyes a las que todas las personas debemos someternos.

Para complicar todavía más las cosas, tenemos un Presidente de la República que, en vez de asumirse como garante de la legalidad, se ha dedicado a azuzar más a los grupos morenistas, para que intensifiquen el linchamiento hacia una institución que ha sido factor decisivo en la transición democrática del país.

De hecho, de no haber sido por el INE, posiblemente Andrés Manuel López Obrador no habría llegado a la Presidencia de la República.

Bajo esas condiciones, y con instituciones cada vez más debilitadas por el sometimiento de que son víctimas por parte del Poder Ejecutivo, las posibilidades de que en cualquier momento comiencen a darse brotes de enfrentamiento social, cada vez son mayores.

No trato de pecar de pesimista o amarillista. Simplemente le hablo de una situación que todos podemos ver. Lejos de filias o fobias partidistas, la realidad social ahí está a la vista de cualquiera.

El hecho me preocupa todavía más, porque si el seis de junio el voto de los mexicanos no favorece al partido del Presidente, los morenistas aplicarán aquello de, “si pierdo, arrebato”.

Si ahora en que les quitan dos candidaturas quieren desaparecer, literalmente, al INE, ya nos podemos imaginar lo que vendrá en un eventual escenario donde Morena pierda la mayoría en la Cámara de Diputados.

De hecho, se trata de una posibilidad que indirectamente ha aceptado López Obrador, cuando en una de sus mañaneras advirtió que de perder el control de la Cámara baja hará uso de su derecho de veto.

Con todo ello (también en eso he sido insistente), paradójicamente lo mejor que pudiera sucedernos como país es que evitemos que un solo partido tenga el control de los tres Poderes, como sucede en la actualidad.

Si logramos que el Poder Legislativo deje de estar dominado por el mismo partido del titular del Poder Ejecutivo, los mexicanos tendremos un real contrapeso del Poder Ejecutivo, y con ello habrá forma de ponerle un dique a los excesos del Gobierno.

Para cualquier democracia es vital que haya contrapeso entre los poderes. La concentración de poder enloquece a las personas y conduce al caos social.

 

EL RESTO

ALMARAZ NO ‘LEVANTA’

Oscar Almaraz Smer, ex tesorero estatal en el gobierno de Eugenio Hernández Flores, no levanta en el ánimo del electorado en la búsqueda del voto como candidato a diputado federal por el 05 Distrito Electoral.

Su pasado priista le sigue pesando, sobre todo entre la militancia panista. A diez días del inicio de las campañas su figura luce chiquita al lado de competidores como Enrique Cárdenas del Avellano, cuyo carácter franco y abierto empatiza fácilmente con los electores.

Para agravar más las cosas, Almaraz no puede ir a hacer campaña a la mayoría de los municipios que integran el 05 Distrito electoral por el cual compite, como Hidalgo, Mainero, Padilla, San Nicolás, San Carlos y Villagrán. Lo más lejos que ha ido es a Güémez.

En esas condiciones, el panorama le luce complicado al que hasta hace pocas semanas era el fichaje estrella del panismo.

 

DE DESCANSO

Los diputados de la 64 Legislatura local se tomaron una semana de asueto. Programaron su sesión ordinaria hasta el miércoles 21 de abril.

No hay explicación al respecto, pero parece que quedaron muy “cansados” por haber sesionado dos veces la semana anterior.

Recordemos que trabajaron en Pleno el miércoles y viernes para sacar el nombramiento de los tres nuevos magistrados del Poder Judicial.

Así andan las cosas.

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