‘Todos mis amigos han subido al patíbulo’

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Pérez Ávila

Conforme. Sosegado. Sereno. Manuel José Sieyes fue un notable político francés en la época trágica, cuando el “incorruptible”, el terrible e implacable Robespierre sacudía a la agonizante monarquía con su presencia en la tribuna. Libró todos los riesgos, siguiendo una línea de conducta ordenada, sumisa, obediente. Si alguien le pedía su parecer sobre algún incidente grave o una situación anómala, respondía con calma: “Si no está mal, hay intuición”. Lafayette, a propósito de su extraño comportamiento decía: “Todos sus amigos han subido al patíbulo, él, con su timidez y su silencio complaciente, ha merecido el olvido de Robespierre”.

Tras la noche de “El Terror”, como se conoce en la historia esa etapa trágica, alguien le preguntó a Sieyes qué había hecho durante todo ese tiempo. Le respondió el elusivo político a sus 86 años: “He vivido”.

 

EL DESPARPAJO DE FIDEL SE FILTRA EN LA 4T

Tenía cuatro décadas entronizado en calidad de monarca de un comunismo tropical en Cuba, el dictador genocida Fidel Castro Ruz, cuando fue abordado, en una conferencia de prensa, por un reportero de una agencia informática extranjera que no se veía obligado a ser eco de sus jactancias. Le enderezó una pregunta crucial: ¿Cuándo piensa usted convocar a elecciones? Con el estilo socarrón de los líderes autoendiosados, le respondió: “El pueblo de Cuba ya tomó una decisión hace cuarenta años”.

A mí siempre me ha causado extrañeza la fascinación experimentada por la fementida izquierda totonaca, ante el barbón, satélite del, en ese entonces, gigante comunista, la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.

Recuerdo a Vicente Fox como el único jefe de estado en América que puso en su lugar a Fidel, en una cumbre continental: “Comes y te vas”.

No olvido la reacción de los izquierdistas de la época, fletando un avión para ir a la Habana a decirle que Fox no representaba al pueblo de México. “El pueblo mexicano lo adora, señor Castro Ruz”. Eso le dijeron.

Lo recuerdo. Si, como sospechan algunos, lo del señor Arturo Zaldívar es un ensayo, para saber hasta donde pueden llegar los de la 4T.

Ido Fidel, les queda a los zurdos totonacos el presidente de la Madre Rusia. Putin permanecerá en el poder hasta el año 2036.

 

IRRITA AL PRESIDENTE EL TRIBUNAL ELECTORAL

Por si no bastara con el ukase dictado a los señorones de la Corte, a quienes les endilgó, por adelantado, su afán de prolongar dos años más, la presidencia de don Arturo Zaldívar, el señor presidente Andrés Manuel López Obrador acaba de enjarretarles, en la cara, a los del Tribunal Electoral del Poder Judicial Federal, toda su santa indignación, por cancelarle a Morena las candidaturas de Félix Salgado Macedonio, y de Raúl Morón. En la mañanera, los acusó de “atentar contra la democracia”.

48 horas antes, a los togados magistrados del país les advirtió: “Si votan contra la permanencia de don Arturo, los magistrados de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, serán cómplices de la corrupción”.

El fallo adverso a Morena pudo haber sido unánime, pero. El pero maldito de siempre; el presidente del tribunal, José Luis Vargas, votó en contra.

Don José Luis es apodado “el magistrado billetes”. Se sospecha, en su caso, dada su actitud, que sometió su voluntad. Tiene una cola larguísima.

En la etapa de la confrontación severa, los políticos a la mexicana aspiran a parodiar a Sieyes, exclamando con alivio: He sobrevivido.