¿El balón rueda hacia Monreal?

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Fernando Acuña Piñeiro.-

Como en  las mejores series de actualidad, los  guionistas le han añadido al tema del desafuero algunos capítulos para alargar el suspenso del gran público.

Aunque algunos ya adivinan hacia dónde se encamina el desenlace. Por ahora, déjeme decirle que la semana que inicia podría ser ya la definitiva y definitoria, con tres actores de primer orden: la Suprema Corte de Justicia, la Fiscalía General de la República y la cámara alta del Congreso, o sea el senado.

En una nota nacional leímos que la Fiscalía General de la República aún no inicia los protocolos formales en contra de CV, pues está esperando lo que resuelva la Suprema Corte. En los próximos días estaremos viendo las variaciones que se vayan presentando, respecto a este órgano punitivo federal.

Se sabe que podría ser este lunes cuando el Congreso local panista, que le acaba de arrojar una red de emergencia al gobernador García Cabeza de Vaca, presente ante el Poder Judicial de la Federación la respectiva controversia, con el propósito de anular el desafuero votado por el pleno de la Cámara de Diputados.

Se pretende hacer valer la soberanía estatal. Aunque la estrategia coordinada por la maquinaria azul del Legislativo a cargo de Gerardo Peña, camina por un hilo muy delgado.

Imagínese usted que el máximo órgano de justicia mexicana se declare incompetente para resolver, dejaría en el aire al Congreso local, y ello expondría a CV, ya sin el blindaje, a merced de la Fiscalía General de la República.

Aquí una de las preguntas sería: ¿a qué le están apostando los panistas? ¿Le apuestan o hacen su lucha a que los magistrados de la Suprema Corte de Justicia le den la espalda al presidente Arturo Saldívar, tal y como ocurrió con el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación? Esto último lo vemos muy difícil, por no decir imposible.

Existen dos argumentaciones en la balanza jurídica del desafuero: uno de ellos es el que invocan los legisladores locales del PAN, mientras que personalidades como el presidente de la Sección Instructora de la Cámara Baja, Pablo Gómez, y el mismo Ricardo Monreal, líder del Senado, plantean un alegato en contrario.

Las armas legales con las que hasta ahora se defiende el grupo de origen texano, se encuentran al final del quinto párrafo del tan llevado y traído artículo 111: “La declaración de procedencia será para el efecto de que se comunique a las legislaturas locales, para que en el ejercicio de sus atribuciones, procedan como corresponda”.

En este pequeño promontorio de palabras están atrincherados los panistas cabecistas, dando por sentado que entre sus atribuciones incluye anular el desafuero al gobernador CV. Y así lo hicieron este fin de semana, aunque dicha vacuna legislativa solo tiene un alcance estatal, pues a nivel federal el golpe ya está dado.

Lo anterior obedece a que el sexto párrafo del mismo artículo 111, que por cierto consta de una sola línea, se establece con claridad que: “Las declaraciones y resoluciones de las Cámaras de Diputados y de Senadores son inatacables”.

¿Cual de las dos posturas o argumentos de ley, plasmadas dentro del mismo artículo constitucional, se impondrá finalmente?

¿En este caso especifico y por primera vez en la historia, un Congreso local se impondrá al Congreso federal?

De ser así se estaría lesionando el Pacto federal, pues el nombre que se asigna a las cámaras de diputados y senadores, es el de Congreso de la Unión, que representa esta voluntad de las entidades federativas, de unirse en un solo cuerpo moral y político.

Dentro de este juego de estrategias entre el cabecismo y la 4T, se contempla también la nada remota posibilidad de que el balón del desempate ruede hacia la cancha del Senado de la República, es decir hasta los dominios del zacatecano Ricardo Monreal Ávila.

Y es que, de acuerdo al artículo 76, es facultad exclusiva del Senado de la República la desaparición de poderes en las entidades federativas. Por medio de este recurso, contemplado en nuestra máxima Carta Magna, la llamada Cámara alta interviene por sobre la soberanía de un estado, para designar nuevos poderes que sustituyan a los desaparecidos.

Todo esto podría decidirse o definiese la semana que se inicia. De llegarse a este extremo, aquí el PAN-gobierno de Tamaulipas quedaría en manos de quien, sin lugar a dudas, es su más encarnizado adversario: el líder del senado Ricardo Monreal.

Ciertamente la moneda sigue en el aire, pero el panorama para el panismo en el estado no pinta nada bien.

Y es que, mientras las élites del PAN gobierno están concentradas en la defensa federal contra el severo golpe legislativo del desafuero, aquí las campañas siguen su curso.

A reserva de conocer las más recientes encuestas, nos comenta que los candidatos panistas a cargos de elección popular están bajando muchos puntos en la percepción ciudadana.

Electoralmente, se desploman los azules.

¿Será este el verdadero fondo del asunto?